¿Celebramos la Semana Santa con gofres y chocolate?

Los más golosos se están frotando ya las manos, sobre todo porque este año la Semana Santa coincide con la celebración del día internacional del Gofre. Sí, este viernes 25 de marzo se celebra la fiesta de este dulce de origen belga. ¿Lo celebramos con gofres y chocolate? ¿o prefieres un clásico revisado como nuestras torrijas caramelizadas?

¿Qué sabemos de los Gofres?

Hay días internacionales de casi todo y los gofres no iban a ser menos, pero ¿qué sabemos de este dulce? Su origen se encuentra en la época medieval y deben su nombre a las placas de metal con los que se hacían, llamadas “Waffel”. En aquellos tiempos la típica rejilla de rombos podía ser sustituida por otros símbolos como los blasones de los nobles del momento. ¿Quién dijo que en el medievo no importara el estilo?

Los gofres de Bruselas, los más famosos, junto con los americanos se comenzaron a hacer en 1839 en Gante y llegaron a los Estados Unidos en 1964 durante la celebración de la Feria Mundial de Nueva York de la mano de Maurice Vermersch.

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Gofres y chocolate en A Coruña

No sabemos en qué fecha llegó este manjar hasta A Coruña, pero lo que sí sabemos es que en La Granera puedes saborearlo con nata, con chocolate, con helado de vainilla o con una combinación de algunos de ellos. De lo que no cabe duda es que su mejor maridaje es un buen chocolate a la taza y sí se trata de un chocolate gallego dulce, mejor que mejor.

Adiós invierno, bienvenida primavera

El día internacional del gofre no es la única fecha importante que coincide este año con la Semana Santa, este lunes fue día 21 y comenzó la primavera. Tiempo de renacer, de vida. ¿Quieres estar a tono con esta estación? Pues no hay nada mejor que el chocolate ya que sus nutrientes nos aportan mucha energía y un alto bienestar psicológico. ¿Te apetece una sonrisa? Aquí tienes nuestra carta de chocolates ;D

Foodies de A Coruña, de ayer y hoy

Vivimos tiempos en los que la gastronomía ocupa un gran espacio y tiempo en nuestras vidas. La televisión emite programas de gastronomía en prime-time, los cocineros o aspirantes al noble arte de los fogones se han convertido en estrellas populares y los móviles están permitiendo que las fotografías de comida se multipliquen exponencialmente cada día. Nadie es ajeno a términos como foodies, foodporn, yummy o foodiegram por muy anglosajones que sean.

En una visita rápida a Instagram, veremos cómo los foodies de A Coruña y Galicia están muy activos: cuentas como @Corunafoodie, @desayunagalicia, @maisgrelos, @manuelbustabad o @josolivarela dan buena cuenta de ello. Pero ¿este fenómeno es tan nuevo en la ciudad o es más bien una tradición que viene de largo? Viajemos hasta el siglo XIX para conocer a dos foodies de aquel tiempo.

Foodies de A Coruña durante el siglo XIX: Emilia Pardo Bazán y Manuel Puga y Parga, Picadillo

Manuel Puga y Parga, conocido popularmente con el pseudónimo Picadillo, fue alcalde de A Coruña en dos ocasiones, además de jurista, pero lo que más le gustaba era la gastronomía. A tan goloso tema dedicó gran parte de su obra. Se inició en estos menesteres, escribiendo en el periódico “El Noroeste” y se caracterizaba por poner una saludable dosis de humor en sus recetas, como podemos leer en este ejemplo:

“Se coge una hoja de bacalao muy delgada, tan delgada como Wenceslao Fernández Flórez, y se toman unos tomates muy gordos, tan gordos como yo. Se sala a Flórez y se me parte en pedazos a mí, y en una tartera, capa de pedazos de Flórez desalados y capa de yo. Fuego lento; refrito por encima de aceite; mucha cebolla y ajos cuando Flórez está cocido. Diez minutos más de fuego y un perejil final reducido a picadillo con alguna sal si la necesitase. Y así es la vida. Yo estaré dividido por el eje, pero usted, amigo mío, se queda sin sal que es bastante peor.”

Se reía hasta de sí mismo, como hemos visto. No podía dejar pasar su más que evidente gordura, que llegó a protagonizar muchas anécdotas en A Coruña como la que se cuenta sobre la llegada de un circo a la ciudad que se jactaba de tener al hombre más gordo del mundo. Cuando la gente salía del circo, la decepción era la protagonista porque no era tan orondo como “Manolo Puga”, al que cualquiera podía ver por la calle sin necesidad de pagar una entrada.

La Cocina práctica, La Cocina española antigua y La Cocina española moderna

En 1905 Picadillo publica con enorme éxito “La cocina práctica”, prologado por Emilia Pardo Bazán. Ambos fueron coetáneos, amantes de la gastronomía y vecinos en la ciudad vieja. Tan cerca vivían el uno del otro que no sería raro que incluso pudieran oler el aroma que salía de sus cocinas y tampoco sería raro que si viviesen en este siglo, fueran dos “foodie-influencers” y sus perfiles de instagram fueran de los más seguidos de la ciudad y por qué no, del país.

La escritora coruñesa publicaría dos libros de gastronomía en 1913, “la cocina española antigua” y en 1914, “la cocina española moderna” dentro de su colección Biblioteca de la mujer, que había iniciado con el propósito de acercar a las mujeres españolas obras del feminismo extranjero como “La esclavitud femenina”, de Stuart Mill” o “La mujer ante el socialismo”, de Bebel. Pero llegado un momento llega a la siguiente conclusión:

“tardé algo en darme cuenta de que la mujer, aquende el Pirineo, no se preocupa gran cosa de la consabida redención”

“Cartas de la Condesa”, de Juliana Sinovas Maté.

Así que abre un cajón en el que recopilaba todas las recetas que llegaban hasta sus manos y se percata que tenía para la publicación de más de un libro de cocina. Entonces es cuando convierte lo que era una afición, que le venía de familia, en dos obras culinarias que han servido de referencia con el paso de los años.

“Afición, sí he tenido siempre en la cocina; y no me cabe duda de que era algo atávico. Mi tía abuela doña Carmen Mosquera, señora de la Misericordia, fue la que formó, en la Coruña, una escuela de cocineras “a la antigua”.

“Cartas de la Condesa”, de Juliana Sinovas Maté.

 

En el Día del Padre, crea recuerdos


Puede que tengas un padre deportista, un padre gourmet, un padre lector. Quizás ¿un padre friki? ¿un padre viajero? ¿o uno de los que tienen de todo? Puede, incluso, que tu padre tenga una combinación de todas estas etiquetas. El día del padre se acerca y siempre supone un reto encontrar el regalo perfecto para los papás, por eso desde La Granera hemos estado pensando en qué puedes ofrecer a tu padre para que el próximo sábado su cara luzca una bonita sonrisa.

El día del Padre ¿Un regalo perfecto?

Tenemos la solución a tan importante pregunta: regálale tu tiempo.  Pasa un día con tu padre, hablad y reíd juntos. Pasa este sábado en familia. El tesoro más preciado que tenemos son los recuerdos y el presente es el momento de crearlos.

¿Y cómo no? Si queréis que el escenario de ese recuerdo sea La Granera, os ofrecemos dos menús muy especiales. Uno para los mayores de la casa y otro para los más pequeños.

Podéis elegir celebrarlo en nuestro horario de comidas o de cenas. No olvides hacer la reserva al 981 15 40 61 o en reservas@lagranera.es

menudiapadre

Menú día del padre para adultos

Aperitivos

Aceitunas esferificadas

Primeros

Mejillones de Lorbé en su propio jugo, esferas de cítricos y polvo de ajada

Segundos

Merluza en 2 cocciones con salsa de moluscos y habas pintas

o

Magret de pato con pera caramelizada y salsa de frutos rojos

Postres

Zanahoria y naranja con crumble, jenjibre y helado

Bebidas

1 botella de Rioja por cada 4 comensales

o

1 botella de Godello por cada 4 comensales

Pan, bebida y café incluidos.

28 euros por persona (IVA Incluido).

Haz tu reserva

 

Menú día del padre para niños

Aperitivos

Croquetas La Granera

Primeros

Tirabuzones de pollo con guacamole y/o mayonesa

Segundos

Tres mini hamburguesas variadas

Postres

Coulant de chocolate con helado de vainilla

Bebidas

1 botella de Rioja por cada 4 comensales

o

1 botella de Godello por cada 4 comensales

Pan, bebida y cono de chuches.

15 euros por persona (IVA Incluido).

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